6.8.06

ejercicio de meditación

es extraña esa oscura sensación de quien resbala a las profundidades del tiempo, llevado por una corriente de hechos inútiles e incomprensibles, de haberse arremolinado alrededor de lo posible sin poder tocarlo, sin poder aprehender lo que sucede, guardarlo en el bolsillo, comérselo a bocados, nutrirse sin dolor y sin desesperanza. es inevitable descender por un cauce de presencias sin rostro, como un absurdo río de preguntas que viene de lo alto y se pierde en los confines de uno mismo. esa garganta insondable de la que nada se sabe, donde el grito y el silencio son lo mismo, y los días se deslizan incesantemente como por la ranura de un tragamonedas. vuelvo a buscar entre las palabras algo que se parezca a un cabo suelto, algo que no sea un señuelo de la imaginación, pero sigo sentado frente a la pantalla en blanco y todo lo que surge con voz propia se devora a sí mismo, se deshace en medio de un vapor mercurial, iridiscente.

7.9.05

una visión inquietante

El tiempo se acaba. Puedes sentirlo en el aire, mientras te abres paso entre las cosas que suceden, como queriendo llegar a algún oscuro final antes que nadie, una meta invisible tras los días, tras los muros de la ciudad perdida que un día seremos, inhabitada, mas por ahora tengo que decírtelo: el tiempo se acaba. Urge cantar todos los versos que te negaste a hacer, porque hacerlos era dejar un imborrable rastro de dolor que nadie iba a seguir. Volver al libro que quedó inconcluso, y a los días en que todo estaba por llegar. Puedes ver hacia atrás y hacia adelante. Ver el comienzo y el final a cada lado. La vida como un pequeño segmento hecho de contrastes, renuncias, oquedades. Has adquirido al fin, ojos para ver, pero sobretodo, una extraña capacidad para medir la exacta dimensión de las cosas, la finitud del aire, para percibir el olor a tiempo fresco, a vida futura, colándose por los intersticios de alguna ventana.

14.8.05

El ángel pródigo

nunca vueles tan lejos que no puedas regresar a la divina claridad de lo soñado

10.5.05

vértigo

"Sólo la oscuridad tiene la fuerza necesaria para hacer que un hombre le abra su corazón al mundo"
P. Auster (de "El Palacio de la Luna")


Al final del día todo va a parar a esta calle ciega. es la última visión antes de quedar atrapado entre las cuatro paredes del espacio en blanco. Uno acaba sin aliento casi siempre por nada, y sin embargo libre porque a estas alturas has agotado todos los pretextos que tenías para no dar contigo mismo. Repasas los sucesos del día y en tu cabeza todo vuelve a suceder cuadro por cuadro, como si lo estuvieras viendo en las viñetas de un cómic. y en ellas ves como que todo parte, un navío de tiempo se esfuma a cada instante. Es curioso cómo reluce la certeza de que algo se ha ido para siempre, sabes, no hay como la mirada que echamos a lo irreparable. seguros tras el mecanismo perverso que nos hace creer una vez más que tenemos toda la vida por delante. Todo está bien mientras al fondo de uno mismo, bajo la cuerda floja por la que uno intenta pasar al "otro lado", haya una densidad como de agua, una infancia llena de cosas de superficie acolchada. así no importaría mucho abandonarse al vértigo que produce el fracaso. así no importa que el tiempo se retire como una ola que hierra su zarpaso. que no te lleva consigo a algún lugar atroz, definitivo.

21.4.05

y los más débiles tienen que morir... lo ves? la naturaleza es sabia, buddy

Las historias solo suceden a quienes son capaces de contarlas, había dicho alguien una vez. De la misma manera, quizá, las experiencias sólo se presentaban a quienes eran capaces de tenerlas.
P. Auster (De "La habitación cerrada")


volver a esta atmósfera de plató me parece en el fondo detestable, pero es la única forma de acceder al momento del despegue. uno sabe que ese momento puede aparecer en cualquier momento, asi que conviene scanear concienzudamente todos los momentos posibles mientras distraidamente se va escribiendo sobre cualquier cosa. o ponerse a hablar de las cosas que a uno le pasan como en cualquier blog normal, eso sería de lo más entretenido. pero no hay que fiarse, todo tiene su pequeña dosis de autoagresión, abres los ojos y ya te estás intoxicando. no es que sea pesimista, viejo, lo que pasa es que cualquiera se da cuenta, el tiempo te maltrata pero luego poco a poco entras en confianza y un día te arroja a la cara este tipo de verdades: "quieres placer? prepárate para sufrir", de modo que toda esa clase de cosas que son en sí algo, pero a la vez son exactamente lo contrario van madurando, quieras o no. hasta que el mundo empieza a parecerse cada vez más a un cuadro de Cezanne, y llegado este punto ya te puedes dar cuenta de que no hay retorno. si te fijas un poco se puede aprender de esas pinturas más acerca de cómo es el mundo en realidad que estudiando la vida de los salmones. es como una puerta que se cierra detrás tuyo, o en alguna parte dejando lo que entendías por pureza confinado en un recinto ya de allí en adelante inaccesible.

18.4.05

escrito para leer en voz baja

el día se hunde en tu interior como una piedra en el agua, abriendo a su paso el vacío del que estás hecha, es un hermoso hundimiento, visto desde el muelle desolado de otros ojos, y mientras la gente pasa por tí, indiferente, todos los anuncios son gritos de socorro, de más está que evoques el recuerdo de un amor ya ausente, o el de aquella antigua casa en la que transcurrió tu infancia, ahora todo es bruma, todo nube, un rescoldo de deseo que se apaga, una bandada de pájaros que huye del lugar del desastre.

16.4.05

EL VALLE DE LA NADA III

ocurre que despues de días y noches de lidiar con la criatura cibernética uno acaba por sentirse mejor instalado en su derecho a decir cualquier cosa. estando aquí no queda sino tener que empezar por algún lado, te han dado una tarea, y tu tarea es vivir, que es como armar un cubo Rubik de 50 caras, sales a la calle y te das cuenta de que todo el mundo está en lo mismo, es la Gran Tarea. así que es mejor mirarlo de este modo, no way, qué sentido tiene vivir sin un cubo Rubik de qué ocuparse (porque no te puedes descuidar, un descuido y el inconciente empieza a maquinar unas cosas horribles, de día te llena la cabeza de pop-ups y por la noche, más a sus anchas, de sueños inconfesables. EL viejo Jung lo sabía muy bien, era casi un niño cuando un día le vino la idea del arquetipo colectivo, que él había dado en un principio por un Dios omnipotente, encarnado en uno de los acreedores de su padre. Una historia interesante). En fin, en eso que estás poniendole el mayor empeño en cumplir con la Gran Tarea tienes que admitir que en realidad lo que más deseas es dejarlo todo, pasar piola, hacer exactamente lo contrario, y huir de todo lo que ofrezca la ilusión de darle un sentido a tu existencia. Huir dejando a tu paso todas las probabilidades de éxito y fracaso, vivir por default, hasta encontrarte en el camino cara a cara con tu única y verdadera creación: aquél que pudiste ser.

breve ensayo sobre la nostalgia

Cualquiera que, sea por auténtico interés o pura curiosidad intelectual, haya abordado el asunto, sabe que existen dos grandes corrientes de pensamiento respecto al tema de la nostalgia. La corriente clásica, alemana, data de fines del siglo pasado, y de ella se desprende una vertiente humanista. La segunda, una corriente de origen anglosajón, menos ortodoxa y más difundida en la actualidad, introduce por primera vez la variable “grado de desarraigo”, quedando en desuso las rudimentarias “tiempo” e “identificación con el objeto”. No cabe duda de la importancia que, para el actual desarrollo alcanzado en el estudio de la nostalgia, ha merecido el aporte de disciplinas modernas no ligadas al conocimiento formal. Y pienso que es en dicho aporte que radica la clave que conduce a un conocimiento más cabal del fenómeno. Sin embargo, y por insólito que parezca, no existe a la fecha una clasificación sistemática de la nostalgia, cosa que, hemos de reconocer, resulta fundamental si se pretende entrar a hablar seriamente del tema. Es en este sentido que, hecho un brevísimo preámbulo a manera de recuento y referencias, paso a exponer los alcances del presente estudio. En rigor, la nostalgia revela una tensión no resuelta producto de la interacción del hombre con su entorno y el paso del tiempo. Ahora bien, se puede categorizar la nostalgia en virtud de dos consideraciones básicas: los referentes llamados culturales y los referentes inherentes a la persona o individuales. La casuística indica que ambos pueden encontrarse igualmente presentes en una situación común como la “nostalgia por el terruño” o cualquier otra. Sin embargo, no resulta de ningún modo fácil determinar proporciones ni predominancia relativa. A todo esto, cabe añadir que los referentes culturales pueden ser históricos o generacionales, mientras que los individuales pueden ser de orden sentimental o racional. Este sistema de categorización, no obstante, presenta por lo menos dos inconvenientes, el primero relacionado con la intensidad de la nostalgia, y el segundo relacionado con la respuesta al estímulo, siendo este último un elemento gravitante, en tanto permite obtener una mayor y más clara diferenciación en relación a los tipos. La sola existencia de una reacción abre una inusitada variedad de posibilidades y es, en este sentido, que hablaremos de una nostalgia activa. Por el contrario, la ausencia de reacción da lugar a una nostalgia del tipo cojuda o boba. La nostalgia puede, en todo caso, ser activa bajo un referente cultural-histórico o cojuda bajo un referente individual-racional, entre otras múltiples combinaciones. Otra entrada es la centrada en el objeto, acerca de lo cual no se ha dicho nada hasta el momento. Pues bien, analizando en sentido inverso, es decir, partiendo del objeto, podemos establecer objetos vivenciales y objetos existenciales, siendo, para facilitar la comprensión de los conceptos, “el día que contraje matrimonio” un ejemplo de objeto vivencial, y “mi forma de amar en aquél entonces” un ejemplo de objeto existencial. Es en este sentido que hablaremos de nostalgia activa vivencial (o de sujetos NAV), y nostalgia activa existencial (o sujetos NAE), ya que puede, y de hecho existe, una tendencia marcada, entre individuos, hacia uno u otro tipo de nostalgia. He de referirme, incluso, a los falsos objetos, también llamados elementos flotantes, que son el resultado de un desplazamiento del objeto real, o mas bien, en rigor, de una sustitución del mismo. Tales distorsiones son más frecuentes de lo que se piensa, en realidad, y si bien no es considerada una patología, sin duda refleja una disfunción del sistema. La nostalgia cojuda, también llamada boba, puede estar referida a un evento ocurrido en un tiempo definido, en cuyo caso hablaremos de una nostalgia cojuda temporal. Si se refiere a un hecho puntual (tal como recibir una carta) se llamará nostalgia cojuda temporal puntual, y si se refiere a hechos diversos que configuran un evento complejo (tales como los incidentes ligados al desarrollo de un partido de fútbol) se llamará nostalgia cojuda temporal compleja. Finalmente, la nostalgia cojuda puede no estar referida a un evento ocurrido en un tiempo definido. Cosa más o menos atípica. Y, dado el caso, hablaremos de una nostalgia cojuda atemporal.